LO QUE TRAJO EL MAR: ENTREVISTA A FRANK BÁEZ

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LO QUE TRAJO EL MAR: BREVE ENTREVISTA A FRANK BÁEZ

 

Por: Cindy Jiménez-Vera

 

Frank Báez es el primer autor dominicano del catálogo de la editorial puertorriqueña Ediciones Aguadulce y su libro de no ficción inaugura la colección Biblioteca Contracorriente. Lo que trajo el mar es un muestrario de las crónicas que Báez ha escrito a través de los años y publicado en diversas revistas, antologías y suplementos. Dividido en seis apartados, las crónicas abordan temas tan distintos como la muerte, la escritura, el bullying o la condición errante caribeña. Sin embargo, lo que resulta atractivo de estos textos es el sabor de la prosa que hace que inmediatamente empecemos a leer seamos incapaces de parar. Frank Báez ha publicado varios poemarios, así como libros de narrativa y de crónica. Recientemente fue escogido como uno de los 39 mejores escritores de ficción menores de cuarenta años en Latinoamérica por el Hay Festival, en su edición de Bogotá 39 – 2017. Su paso por la isla para presentar el libro en el país que lo ha publicado sucederá justo antes de su participación en el Festival del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en Medellín, Colombia, organizado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Con motivo de su visita a Puerto Rico en los próximos días para el lanzamiento de su libro de crónicas más reciente, hemos querido realizarle algunas preguntas. Compartimos sus respuestas con nuestros lectores.

 

¿Cómo surge la idea de este libro de crónicas? ¿Por qué publicar estas crónicas en Puerto Rico? ¿Por qué con Ediciones Aguadulce?

En el caso de este libro, no es uno que yo terminé y se lo pasé a la editorial para que lo publicara, este fue un libro que se fue armando poco a poco. Yo tenía muchísimas crónicas que estaban dispersas y un día se me ocurrió la idea de empezar a reunirlas a ver qué se podía hacer con ellas. Tan pronto la directora de Ediciones Aguadulce me invitó a publicar en su editorial, le propuse que en vez de editar un nuevo poemario, tomáramos esos textos y le diéramos una forma de libro. Este fue un trabajo monstruoso debido a que eran muchos textos.  Usamos de referencia varios libros de recopilaciones de ensayos y crónicas. Por lo que entre ambos fuimos eligiendo hasta que tuvimos un material importante con el que trabajar.

Tenía hasta un título para el libro: En Ferry a San Juan.  La idea era que yo escribiera una crónica larga sobre el trayecto que hace el ferry de Santo Domingo a San Juan y de la gente que viaja en este. Pero cuando estábamos a punto de hacer el viaje, el ferry se incendió en alta mar y suspendieron el servicio por un tiempo. Como no podíamos esperar, decidimos avanzar con otra idea.

Mi padre falleció en septiembre pasado. Al notar que algunas crónicas lo mencionaban, me decanté por utilizar todas las crónicas que de alguna manera hicieran referencia a él. Así que lo que terminó dándole unidad y cohesión al libro es el fantasma de mi padre que va recorriendo el libro acompañando al lector como si fuera una especie de Virgilio.

¿Qué tipo de crónicas preferiste incluir en Lo que trajo el mar?

A mí me gustan los libros prolijos y con prosa transparente. Quería que el libro fuera así. Por lo que pese a que los textos fueron corregidos y revisados por los editores y correctores de revistas donde fueron publicados, la editora y yo nos dedicamos a la tarea de mejorar las oraciones, en busca de la sencillez y transparencia que yo les agradezco tanto a los escritores que admiro.

También estaba el hecho de que se iba a publicar en Puerto Rico. Así que buscamos textos donde el lector pudiese comprender las referencias. Por ejemplo, los ensayos pedantes o crónicas muy específicas las dejamos a un lado. De igual manera, escogimos textos que representaran las distintas formas de crónicas que trabajo: el diario de viaje, el autopisconálisis, el ensayo, la reseña, la conferencia, la presentación de libro, el reportaje, etcétera.

Muchas de estas crónicas, sobre todo los reportajes y los ensayos, fueron propuestas por editores. En cuanto a las reseñas, las escribo para las revistas donde trabajo y cuando lo hago trato de transmitirle la emoción que me causó el libro al lector. Lo mismo hago cuando presento el libro de un colega. Por cierto, en Santo Domingo, debo ser la persona que más libros de otros escritores ha presentado.

¿Por qué escribir y publicar no ficción en el Caribe?

El día de la puesta en circulación de Lo que trajo el mar en Santo Domingo, un escritor me preguntó por qué escribir no ficción, si en la ficción existe también la realidad. El alegato era que en el fondo todo es ficción. No supe que responderle en el momento. Ahora, pensando con la cabeza fría, creo que es importante que el lector sepa que la crónica que lee es real.  Creo que fue García Márquez que dijo que crónica es un cuento que es verdad. Esa misma noche de la presentación leí el texto «Karate Kid» y la gente preguntaba por todas partes si mi hermana, a la que hago referencia en el texto, se encontraba ahí. Quizá si hubiese sido un cuento, la gente no le interesaría saber si mi hermana estaba ahí, ya que supondría que es una invención. Les doy otro ejemplo. Hace unos años, publiqué en Argentina una crónica larga titulada En Rosario no se baila cumbia. En una entrevista que le hicieron a un folklorista de Rosario, la periodista le dijo: «Un dominicano acaba de publicar un libro titulado En Rosario no se baila cumbia, ¿está de acuerdo con él?» Y el folklorista respondió: «El dominicano tiene toda la razón.»

El tipo de crónica que más me interesa, tiene cierta relación con el diario de viaje y la aventura. A ver, yo recuerdo que fui a Puerto Rico hace unos años y que Luis Negrón me regaló una libreta y me dijo: «Esto es para que escribas una crónica de tu viaje.»  A mí me encantan esos retos, sobre todo porque de alguna manera acercan la escritura a la vida y la potencian. Cuando sé que voy a escribir una crónica sobre un sitio estoy atento, con los cinco sentidos en guardia, esperando que pase algo maravilloso, que posteriormente voy a llevar al papel. La gente me regala libretas a cada rato y últimamente se me ha ocurrido la idea de ponerle en la primera página el nombre de un sitio que me gustaría visitar y sobre el que me gustaría escribir. Qué se yo, por ejemplo, la casa de Emily Dickinson en Amherst. Entonces que se den las casualidades de la vida y que yo acabe allá y pueda escribir algo relacionado con eso. Y créase o no, esas cosas ocurren y yo empaco mi cuaderno y de ahí nacerá una nueva crónica.

Ediciones Aguadulce presentará el viernes, 18 de agosto, a las siete de la noche, y el sábado, 19 de agosto del 2017, a la una de la tarde del año en curso, la colección de crónicas, Lo que trajo el mar, del escritor dominicano Frank Báez. La actividad del viernes en la noche se realizará en Libros AC en Santurce, la del sábado en la tarde en El Candil en Ponce, y ambas contarán con la presencia del autor del libro que vendrá directamente de República Dominicana para participar en dichas actividades. Ambas presentaciones son libres de costo.

 

Lo que trajo el mar- crónicas de Frank Báez en Puerto Rico

 

 

Una editorial a sangre y fuego: entrevista con el periódico dominicano Listín diario

Muchas gracias al periódico dominicano Listín diario por esta entrevista sobre nuestro proyecto editorial que ahora en julio del 2017 cumple cinco años de existencia. 

UNA EDITORIAL A SANGRE Y FUEGO

Carmen Guzmán y Sussy Tejeda 

Aunque en un principio la editorial fue creada para trabajar solo con escritores puertorriqueños, el horizonte se ha ido ampliando. Actualmente el catálogo incluye cubanos, dominicanos, españoles, argentinos, mexicanos y estadounidenses. A pesar de esto, a Jiménez-Vera le gusta que las traducciones posean el acento de la Isla del Encanto. “Esto me encanta, porque le da un toque; tiene un saborcito boricua, es decir no se va por la vertiente de un español genérico”.

La editorial prefiere publicar materiales de autores poco conocidos, pero con propuestas interesantes e innovadoras. Asimismo, se caracteriza por no colocar la foto de los autores en la contraportada, como es lo usual, entienden que de esa manera se disminuye el figureo y la calidad del texto habla por sí sola.

El colofón es una parte esencial para este sello. Jiménez-Vera entiende que este encierra un compromiso civil, político y ético, siendo ésta la línea de Ediciones Aguadulce.

“Te comento lo del colofón, porque hemos seguido utilizándolo. Por ejemplo en el libro de Frank Báez dice: este libro se terminó de imprimir en San Juan, Puerto Rico, en el mes de julio del 2017, año en el que el país se fue a la quiebra y las políticas neoliberales de austeridad hacen insostenible la posibilidad de una vida digna para los habitantes de la isla”.

¿Por qué Aguadulce?

“En el poema ‘Obsequio’, que forma parte del poemario ‘Cinco metros de poemas’ de Carlos Oquendo de Amat, hay un verso que dice: “de sus cabellos saldrá agua dulce/ y habrá voces de color en la luna”, yo junté las dos palabras en una, por la sonoridad aguadulce, pero también es una metáfora del trabajo, de lo mucho que tienes que sudar para hacer patria en tu país, para hacer algo y que ese algo, eventualmente sea dulce”. Pueden leer la entrevista completa acá:

http://www.listindiario.com/ventana/2017/07/29/476043/una-editorial-a-sangre-y-fuego


Presentación de LO QUE TRAJO EL MAR: CRÓNICAS de Frank Báez (Ediciones Aguadulce, 2017)

La primera vez que le escribí a Frank Báez fue el 3 de marzo de 2011, según gmail. Le pregunté sobre el poeta tico Felipe Granados y sobre su blog. Frank respondió ese mismo día con el prólogo que Granados hizo para Postales y dos links: frankinvita.blogspot y revistapingpong.org.

Mi relación con Frank siempre ha estado rodeada de amigos, quien me pasó su correo fue Cecilia Galli, una argentina loca como los aeroplanos. Ella también me sugirió que lo leyera. Busqué sus poemas y lo primero que apareció fue: “Ayer escuché las campanas de una iglesia polaca / y pensé que repicaban por Roberto Bolaño”. Los detectives latinoamericanos de a poco nos encontramos y compartimos el nombre de nuestras gabardinas favoritas (aun cuando solo usemos camisas floreadas) de libros y compañeros.

En unos años los académicos estudiarán la importancia de los blogs, las revistas electrónicas y las editoriales artesanales. Mientras tanto son nuestras. Son los sitios donde hemos sido felices: escribiéndolas, compartiéndolas, explorándolas en las madrugadas cuando estamos solos con las luces apagadas. Una de las revistas que tendrá atareados por siglos a los investigadores es Ping Pong, un espacio donde hay muestras de poesía de varios países, traducciones y entrevistas. Es un mapa inagotable y un telescopio para embeberse con las islas o con las galaxias.

Tengo una deuda grande con Frank. Gracias a él conocí a tres personas: Homero Pumarol, Cindy Jiménez-Vera y José María Cumbreño. A Pumarol a través del “Hombrecito” que me llevó a los textos magníficos de Colecturía de adunas que leí por primera vez en la casa de playa de Nicole Delgado. A Cindy la encontré en La Habana, después de importunarla con Julia de Burgos hablamos de Frank y sus bailes alocados en Puerto Rico. Con Cumbreño la cosa es un poco más complicada y misteriosa: Frank publicó algunos textos en Ping Pong y pasó lo que pasa siempre que uno publica: nada. Esperen, aquí sí sucedió algo, unas semanas después recibí un mail de un editor de España. Pensé que era un cuento chino o más bien cacereño. Un año después recibí tres ejemplares de mi libro llamado La belleza son los aeropuertos vacíos editados por el español liliputiense.

La verdadera belleza, más bien, son los aeropuertos repletos con tu familia. Alguna vez Frank y yo bromeamos con asistir a todos los festivales del mundo. Él sí lo logrará, estoy seguro. Ahora plaenamos vernos junto a la Andrea, el Omar Pimienta y ojalá, el Jeymer Gamboa, en otro continente pero de eso no se habla porque cae la sal.

Familia grande la que está formando Cindy con Aguadulce. Un listado de obras y autores enorme, angular y diverso. Voces, presencias y rostros que recorren ese lugar desconocido que es Iberoamérica y ese conjunto de hablas que casi se olvida es el Caribe.

En este instante celebro que Frank esté en Aguadulce y más con sus crónicas. Tal vez ustedes ya lo saben pero con ellas reirán y hallarán lucidez y sobretodo algo muy importante: las experiencias de la persona que es Frank Báez. Tener en el catálogo de Aguadulce Lo que trajo el mar es un lujo y un pretexto para la fiesta y el gozo.

Frank que vivió de niño en México y que ahora en su última visita halló un fantasma en el Sanborns de los azulejos. Frank que en una cantina llamada “La Dominica“ recordó cómo no le sacó ni una palabra a Verónica Volkow sobre su abuelo León Trosky. Frank que a los 27 años se regaló un concierto de Bob Dylan y que escribió estos versos que nos unen en un viaje extraño: “ A Víctor que viajó de Santiago de Cuba a Santo Domingo como seminarista y terminó en el Darío Contreras de enfermero, tomando luego un avión rumbo a México D.F. y del D.F. un bus a Ciudad Juárez desde donde caminó hasta los Estados Unidos y se declaró refugiado político”.

Termino. Besos a ustedes porque los quiero mucho: Cindy y su Islandia, Víctor nuestro esposo y a Frank y sus dilemas: ser o no DJ, dejarse o no la barba. En las presentaciones de libros casi nunca hay frases de cariño, se prefieren los comentarios objetivos sobre la obra. Ahora que lo pienso, una de las razones por las que estas palabras no se pronuncian es porque son redundantes, dar al público un libro siempre es una declaración de amor.

– Jorge Posada

Ciudad de México 

26 de julio del 2017

Texto leido por Cindy Jiménez-Vera, (Escritora, Directora Creativa, Editora de Ediciones Aguadulce) durante la puesta en circulación de LO QUE TRAJO EL MAR: CRÓNICAS de Frank Báez (Ediciones Aguadulce, 2017) en Mamey Librería en la Calle Mercedes, Zona Colonial, Santo Domingo, República Dominicana, el 26 de julio del 2017. 

Gracias a todos los que hicieron posible este evento, en especial a Rubén Lamarche, de Mamey Librería, a Mario de La Sombrita del frutero y al propio autor. Gracias al público que nos regaló casa llena esa noche y agotó todos los ejemplares. 

Ahora puedes comprar nuestros libros en línea con envíos a todas partes del mundo

Ante todo, queremos agradecer el apoyo de nuestros lectores. Gracias a ustedes llevamos cinco años haciendo libros hermosos para ustedes y por ustedes. Son nuestra motivación para seguir creciendo. Por eso creemos que podemos levantar a nuestro país juntos. Así, no hay que seguir enriqueciendo a este hombre gringo blanco. Nuestro país necesita que tanto nuestro dinero como el de los lectores fuera de la isla se quede aquí y florezca. Para comprar nuestros libros en línea hay dos opciones puertorriqueñas maravillosas: 
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(Esta segunda opción hace envíos a cualquier parte del mundo. Escríbele a: sales@librosondemand.com)

Muchas gracias por tanto apoyo. 

¡Felices lecturas! 


Lo que trajo el mar: crónicas de Frank Báez 

¡Pronto en librerías! Lo que trajo el mar: crónicas de Frank Báez (Ediciones Aguadulce, 2017). Con este libro estrenamos la BIBLIOTECA CONTRACORRIENTE, nuestra colección de escrituras en prosa por poetas destacados.

“La vida a menudo se asemeja a tu película favorita de los ochenta. En ella un chamaco dominicano intenta hacerse karateka, pero termina optando por la poesía, los derretidos, la música de Bob Dylan, por el llanto de los hombrecitos que se pasan dando vueltas toda su vida. Es imposible predecir qué libro leerán nuestros más jóvenes poetas luego de descubrir 18 Poemas de Dylan Thomas, pero este reúne 18 crónicas de Frank Báez que son como misivas urgentes para las y los poetas sin edad. Frank llegó a Dylan Thomas gracias a su padre. Gracias a una chaqueta de segunda mano llegó a su primer concierto de Bob Dylan en Chicago. Gracias a escribir ‘Baez’ en Youtube llegué a un cover de una canción de Dylan por Joan Baez. Con esa canción de fondo escribo esto: Lo que trajo el mar es un libro para quien aún no haya descubierto el libro que lo llevará a despedirse de las artes marciales para vivirse la película de ser poeta y huérfano y caribeño trotamundos y aun así, nunca jamás morir de frío.”

– Guillermo Rebollo-Gil

Frank Báez (Santo Domingo, 1978) Es autor de los libros de poemas Postales, Llegó el fin del mundo a mi barrio y Este es el futuro que estabas esperando. También de Anoche soñé que era un DJ que fue traducido al inglés y publicado por Jai Alai books. De igual modo, la editora egipcia Sefsafa publicó una antología de su poesía al árabe. En Madrid publicó la plaquette Jarrón y otros poemas y el libro artesanal La Marilyn Monroe de Santo Domingo que contiene estampas del artista Nono Bandera. También ha publicado prosa. Por el lado de la narrativa, ha publicado la colección de cuentos Págales tú a los psicoanalistas; y por el lado de la no ficción, tres crónicas largas que están reunidas en el volumen La Trilogía de los Festivales. Es editor de la revista Global y coeditor de la revista de poesía Ping Pong. Junto a Homero Pumarol fundó y conforma el colectivo de spoken word El Hombrecito, que ha editado dos discos y un DVD. Ha sido seleccionado como uno de los 39 mejores escritores de ficción menores de cuarenta años en Latinoamérica por el Hay Festival, en su edición de Bogotá 39 – 2017.