Ediciones, coediciones y primeras ediciones

Ediciones, coediciones y primeras ediciones. Ediciones Aguadulce celebra cuatro años de hacer libros que amamos, y de promover el esfuerzo colaborativo en el proceso. Celebramos la poesía, la narrativa y el riesgo. La esperanza es audaz. Se mete donde no le llaman, y aquí estamos. Se muestra en la foto superior: “La categoría es cosas que mueren” de Guillermo Rebollo-Gil, “La mecánica de Morfeo” de José Raúl Ubieta Santiago, “Todo sobre Papá” de Legna Rodríguez Iglesias y “No sé qué creíste” de Clara Muschietti; las ediciones. En la foto del medio se ve una pequeña muestra de las coediciones con Trabalis Editores: “Antología para Puerto Rico” de Ernesto Cardenal, “Antología poética” de Óscar Hahn, “lo, parcialmente, hasta entonces dicho: antología” de Ignacio Uranga, “Ánima fatua” de Anna Lidia Vega Serova, “Otoño en Tánger” de Verónica Aranda, “El gran cheeseburger y otros poemas con dientes” de Cindy Jiménez-Vera, “Recuentos y volteretas: antología poética” de Mayda Colón, entre muchos otros, que no se muestran por falta de espacio; pero muestran algo de las coediciones. En la foto inferior se muestran las primeras ediciones artesanales, hechas a mano de: “Tegucigalpa” y “400 nuevos soles” ambos de Cindy Jiménez Vera, “Desglace” de Jorge Posada Ortega, “Burlesca” de Iris Alejandra Maldonado, “Autopsia” de Anuchka Ramos Ruiz. No se muestra “Necrópolis” de Ana María Fuster, porque se agotó, pero pronto saldrá una edición aumentada del mismo. Próximamente en las ediciones – acompañando los libros de la primera foto- tendremos: “Poemas gulembos” de Lilliana Ramos Collado, “Pie forzado” de David Caleb Acevedo, entre otros. Muchísimas gracias a lxs lectorxs, librerxs, profesorxs, maestrxs, y escritorxs por su apoyo y confianza. Seguimos creciendo contra viento y marea por y para ustedes. Gracias.

Busque nuestros libros en la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico en Bellas Artes de Santurce del 14-18 de octubre de 2015

Promo FIL PR 2015

Feria Internacional del libro de Puerto Ric

Busque nuestros libros en la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico en Bellas Artes de Santurce del 14-18 de octubre de 2015.

Tendremos nuestros títulos publicados de manera individual y los títulos en coedición con Trabalis Editores en nuestra mesa, ubicada en el segundo piso de la Sala Sinfónica Pablo Casals del Centro de Bellas Artes de Santurce.

Aceptamos efectivo, y ATH móvil, para su conveniencia. Además, hay acceso a cajero automático en Bellas Artes. Pregunte por nuestra oferta de antologías de poesía de Ernesto Cardenal y Oscar Hahn, exclusiva para la FIL-PR 2015.

El viernes, 16 de octubre de 2015, a partir de las 2:00 p.m., las poetas Lilliana Ramos Collado, Cindy Jiménez Vera y Melanie Pérez Ortiz firmarán sus libros en nuestra mesa.

Además, varios de nuestros autores estarán presente el sábado, 17 de octubre de 2015 a las 6:00 p.m. en en el Encuentro Internacional de Poesía en la FIL-PR. Entre ellos: Ignacio Uranga (Argentina), Cindy Jiménez Vera (Puerto Rico), Janette Becerra (Puerto Rico), Lilliana Ramos Collado (Puerto Rico), David Caleb Acevedo (Puerto Rico), Yolanda Arroyo Pizarro (Puerto Rico), Iris Alejandra Maldonado (Puerto Rico), Melanie Pérez Ortiz (Puerto Rico), y Xavier Valcárcel (Puerto Rico).

Los abrazos siempre van por la casa. Les esperamos.

Ediciones Aguadulce en la 4ta Feria del Libro Independiente y Alternativo Puerto Rico en la Fiesta de la Calle Loíza 2014

Portadas Ediciones Aguadulce 2014

Ediciones Aguadulce en la 4ta FLIA Puerto Rico, el domingo, 17 de agosto de 2014, a partir de las 2:00 p.m. frente a la Farmacia Americana en la Calle Loíza en Santurce, dentro del marco de la Fiesta de la Calle Loíza.

Tendremos los siguientes títulos en nuestra mesa:

Necrópolis de  Ana Maria Fuster Lavin (Portada de David Caleb Acevedo)

desglace de Jorge Posada (Primera edición, diseño de portada de Nicole Delgado).

Autopsia de Anuchka Ramos Ruiz (Segunda edición, con portada de la artista Yolanda Velazquez)

Burlesca de Iris Alejandra Maldonado (Segunda edición, con portada de la artista Yolanda Velazquez)

Nos puede escribir a:

edicionesaguadulce@gmail.com

Les esperamos.

Segunda edición de Burlesca de Iris Alejandra Maldonado

BURLESCA-portada segunda edición

Diseño de portada: Yolanda Velázquez

Disponible la segunda edición de Burlesca de Iris Alejandra Maldonado, bajo el sello de Ediciones Aguadulce, este próximo domingo, 17 de agosto de 2014 a partir de las 2:00 p.m., en la FLIA 4 Puerto Rico, frente a la Farmacia Americana, dentro del marco de la Fiesta de la Calle Loíza en Santurce. La autora estará presente en la mesa de Ediciones Aguadulce para saludar a los lectores y firmar ejemplares. Les esperamos.

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En este, su primer poemario, la autora Iris Alejandra Maldonado echa mano de la burla, la risa cínica–como aquella de la mujer más pequeña del mundo, de Clarice Lispector–para jamaquear los cimientos de un patriarcado homicida y lleno de excusas, que para colmo, pretende funcionar como sistema de justicia y ley. La burla, entonces, representa un detente a la muerte.

David Caleb Acevedo

 

Con esta tajada de poemas se cuestiona la tradición poética del arquetipo de la mujer herida – literal y literariamente. Sólo un hablante lírico que ha conocido la fragmentación del cuerpo como milagro puede convertir el agua en sangre para apoderarse del ludens post dolor que se pasea entre estos textos. Advertencia: El rojo entre poemas puede causar vértigo. Despreocúpese si le teme a los cuchillos.  A mí, sin embargo, me intimida cantar.

 

Cindy Jiménez-Vera

 

Burlesca, libro primero de la poeta puertorriqueña, Iris Alejandra Maldonado, representa el aniquilamiento de la vulnerabilidad de la carne. En cada línea hay un testimonio de coraje y decoro ante un sistema lacerante, planificado para satisfacer al cuerpo, a la materia victimizable y fugaz. La poeta exorcisa a la muerte y triunfa por sobre la imposicion de un falso destino al hundir su palabra en clave de burlesque para que el espíritu jamás sea doblegado.

 

Otoniel Guevara

 

Iris Alejandra Maldonado es parte de la Muestra de poesía antillana en Santo Domingo, República Dominicana

Felicitamos a Iris Alejandra Maldonado, autora de nuestro catálogo,  por ser parte de la Muestra de poesía de las antillas: poetas boricuas y dominicanos, este próximo viernes, 25 de abril de 2014 a las 7:00 p.m. en el Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo en Santo Domingo, República Dominicana. Lxs invitamos a txdxs lxs que estén en áreas cercanas a escuchar textos de Burlesca en la voz de la autora y a conocerla. Tendremos libros de Ediciones Aguadulce a la venta esa noche. Leerán de Puerto Rico, Mayda Colón y Cindy Jiménez-Vera. Por República Dominicana leerán José Angel M. Bratini, Jennet Tineo e Isis Aquino.

 

Muestra poesía

 

 

 

Burlesca o las fallas del orden – Presentación del libro de Iris Alejandra Maldonado a cargo de David Caleb Acevedo

miércoles, 12 de marzo de 2014

Libros AC

Santurce, Puerto Rico

 

El 9 de octubre de 2012, un pistolero talibán le dispara a una niña cuando ésta se disponía a regresar a su casa luego de tomar un examen en su escuela en Paquistán. El pistolero detiene el vehículo, entra y pregunta a la multitud “¿quién de ustedes es Malala Yousafzai? ¡Contesten ahora o los mato a todos!” Cuando la niña se identifica, el pistolero le propina un solo balazo que entra por su cabeza, sale por su cuello y termina en su hombro. Malala sobrevive y se convierte en niña símbolo del derecho de las niñas a una educación, y por extensión, en luchadora por los derechos de las mujeres en el régimen Talibán y en el mundo.

El 24 de abril de 2011, Noxolo Nogwaza, activista lesbiana sudafricana, muere como consecuencia de un ataque de odio. Es repetidamente violada, golpeada con piedras y luego apuñalada luego de una discusión agitada con un grupo de hombres en una barra como consecuencia de defender a su amiga de los avances de ellos. Al principio se cree que se trata de un ataque de violación correctiva, medida que se toma para curar a las mujeres de su lesbianismo. Pronto se descubre, sin embargo, que se trata de un crimen de odio.

Más de cien mujeres son asesinadas en Puerto Rico durante la década del 2000 a manos de sus parejas o exparejas. Se estima el doble de esa cifra al finalizar la década del 2010.

Menciono esto, porque Burlesca es un libro de supervivencia escrito en un país al que no le importa sus mujeres, en una isla en donde permea el discurso de que una mujer más o una menos no importa. Ante semejante panorama, ¿qué resta sino burlarse? ¿Del país, de la sociedad, de los hombres que no son humanos, de las mujeres que aprueban y tampoco son humanas, de los ciclos que se repiten? Yo me burlo.

En este, su primer poemario, la autora Iris Alejandra Maldonado echa mano de la burla, la risa cínica–como aquella de la mujer más pequeña del mundo, de Clarice Lispector–para jamaquear los cimientos de un patriarcado homicida y lleno de excusas, que para colmo, pretende funcionar como sistema de justicia y ley. La burla, entonces, representa un detente a la muerte. En “Abanico de mano”, la voz poética dice y cito:

una fosa king size

sigue siendo mi cama

 

yo no juego con la muerte

no quise morir

siempre Sylvia

desnuda sombrero abanico de mano

amuleto y gato

            La cama es el lecho donde muere la mujer cuando se casa o se apareja. Todas las noche muere un poco más, como Sylvia Plath, en el sentido de Sylvia Plath, sin suicidarse como Sylvia Plath. Un día por dentro, el otro por fuera. Alternados. El abanico de mano, que esconde los ojos en gesto burlesco–aquí, en el sentido burlesque–se convierte en la burla, en la risa tras bastidores, cínica y abierta, la risa de las máscaras.

En sus versos “ya escapó la bala/ en mi turno ruleta rusa”, la autora emplea el azar para burlarse de la suerte misma. La ruleta rusa siempre la pierden las mujeres en un mundo que permite que los fundamentalistas le disparen a las niñas en la frente y que los jóvenes acuchillen 17 veces a sus novias y salgan a la calle, impunes, luego de solo tres años de encierro.

Finalmente, en ese mismo poema, la voz poética nos regala un aterrador final: “sigue siendo mi cama/ fosa king size/ Auchwitz”. Para la sobreviviente de una agresión física o sexual, la cama se convierte en un campo de concentración o una fosa pública de muertos sin reclamar o identificar.

En el siguiente poema, curiosamente titulado “el mismo poema”, la autora echa mano de nuevas burlas, el espejo como mofa de la belleza o la expectativa de ella, las cicatrices como mofa de la supervivencia, las cortaduras como farsas del juego, la obsesión y paranoia como burlas de la autoprotección y la violencia como subversión de lo hegemónico. Cito:

te nombro espejo

y te eriges frente a mí

observas a tu mujer cortada

                        deseas mis cicatrices

{…}

seamos dos los cortados

                                    te nombro espejo

                                    y no sé por cuánto

                                    buscaré en tus ojos

                                    a mi asesino

{…}

esta noche

hilvano nuestra sábana nupcial

lino lágrimas vasos sanguíneos

{…}

esta noche soy

mujer aguja

 

no tardes

            En mi poema favorito “numerario de una mesalina”, Iris Alejandra da cátedra de las pequeñas diferencias en las jerarquías de la oscuridad. La mesalina no es cortesana. La segunda es puta puta, la primera es puta fina, emperatriz de las putas, madama culta, cortesana solo de corte de emperador. Las pequeñas diferencias, sin embargo, poco importan en la oscuridad. Una puta es una puta es una puta es una puta. Cito:

las mesalinas son distintas a las cortesanas

las primeras son emperatrices promiscuas las segundas solo prostitutas

mesalina y cortesana puta y puta

{…}

una mamada es menos íntima que un beso

sin embargo los hombres se enamoran si tragas

{…}

no todos los negros honran la fama que se les imputa

los hombres casados se pueden enamorar de sus aventuras.

            Al final, las mesalinas son igual de putas que las cortesanas. Igual buscan tocar fondo.

“Estatua I” es un poema que me congela la piel. Aquí la violencia es la burla del arte, del orden, refleja las hendiduras y lugares imperfectos donde se rompe el orden, es puerta y portal por donde entra el caos. Cito:

estate quieta

me ordenó aquella voz

cuando ya el filo del metal

abría caminos en mi piel

{…}

no mires hacia atrás

ordenó otra voz

y no pude evitar voltearme

 

allí estaba yo

en el espejo

en el hielo y su imagen

                                    piedra

            La voz que ordena es agresora. Las órdenes de quietud no pueden ocultar la violencia de un metal que abre heridas. El artista puede llamarse pintor del rojo, pero la realidad lo pinta como asesino. La burla no admite mentiras.

“Mujer” es un poema que se me antoja místico. Tiene mis tres versos favoritos de todo el poemario: “una mujer y sus cicatrices/ que se ofrecen a un dios/ con los ojos abiertos”. Surge una pregunta. ¿De qué se burla la mujer? De Dios y los ángeles. De la creación misma, hecha como está a imagen y semejanza de un dios macho cabrío, animal judeocristiano, ente maltratante, abusador, conspirador, asesino. Porque si fuimos hechos a su imagen y semejanza, dios es todo lo malo que somos.

En Burslesca existe un cinismo que se niega a conformarse con menos, una voz que se alza por encima de la ironía para hacerse más de lo que es, más que ironía, más que voz. Los últimos dos versos del poema “André” ejemplifican esto:

creo en la lluvia

que le da de beber a los borrachos

            “Laura”, poema que lleva el nombre de la hermana de la autora, es quizás el poema más weird del libro y mi segundo favorito. Aquí la sangre es burla del parto, el parto se mofa del intento de asesinato y las relaciones de maternidad y sororidad se trastocan. Cito:

hace poco más de un año quise que mi madre fuera la hija destinada al buche

sentí culpa

mi hermana sugirió que al ella tener 25 años podría parirme

entonces                      mi hermana sería mi madre y yo su hija

no quise perder a mi hermana

así que en la noches comencé a investigar cuánta sangre se necesita para parir una criatura

nunca supe

y derramé toda la que pude

me convertí en la sangre de la madre

y teñí todo de rojo púrpura

            Siguiendo ese hilo poético, entonces traer a alguien al mundo a través de un parto sustituye el matar a alguien, porque todos los días nace y muere gente. Cínicamente, la autora se cuestiona su propio cinismo. Sí importa la violencia. Sí importa denunciarla.

Le sigue el poema “Alejandra”, en el que Iris denuncia la burla mayor: “comienzo a vivir para la muerte/ como antes”. Entonces, la vida es una farsa en y de sí misma. Nadie sabe lo qué realmente es vida, o qué, en realidad, constituye vivir. Nadie conoce su significado o propósito y tengo la teoría de que en esa búsqueda es que se cometen las más terribles atrocidades.

La tercera parte del poemario, “estudio legal de mariposas”, es una mofa del sistema de ley que no protege a las mujeres ante actos de violencia. Burlesca es más que eso: es una mofa de la Constitución y de la sociedad–compuesta proporcionalmente por más mujeres que hombres– y cómo no protege a sus mujeres. Burlesca es testimonio del camino milenario que falta por recorrer. “El nombre no hace la cosa” es un poema sintomático. La existencia depreda al lenguaje. La existencia es burla del lenguaje. Cito:

alicia la nombró oruga

el cuerpo verde y rugoso exhaló aros de humo

fumaba

quiero decir     preexistía

            El cinismo del libro toma un giro completamente mordaz en el poema “interrogatorio y contra”, cuyo contenido aparenta tener nada que ver con el proceso de interrogar y contrainterrogar testigos de una parte y la otra en un pleito. La palabra clave aquí es “aparenta”. Cito:

¿qué es un oráculo?

un conjunto de haberes que no encuentran lógica

se conglomeran y esparcen

orden aleatorio para arrastrarte

lo más bajo

una con la tierra

aun esclava

monarca

            Como puede observarse, todavía con la metáfora de Alicia en el país de las maravillas, la autora esgrime un comentario letal sobre los procesos que se supone defiendan las víctimas. No existe tal defensa. Eso es lo que dice. No hay forma de defender a su víctima cuando constitucionalmente se tiene que defender los derechos del agresor. Antes era más simple. Ojo por ojo.

En “el conejo de Alicia”, penúltimo poema del que hablaré en este ensayo, la autora dicta que la piel se mofa de los límites y las fronteras. Después de todo, uno puede quitarse el cuero para ponerlo al sol y que se haga más duro. La piel se muda todo el tiempo.

El libro posee un escalofriante decálogo titulado “después del tajo”, en el que, a través de la farsa, expone la condición humana de la mujer sin cortinas de humo, tales como la sociedad, la cultura, la religión, la política y el sexo. El decálogo se burla de la prensa y la forma como esta aborda temas de violencia hacia la mujer. Leo el poema de diez partes y solo pienso en Margarita Aponte y su famosa pregunta de “¿Cómo usted se siente?”, como estocada a las víctimas.

Como he dejado claro, el poemario completo es una cínica farsa de la vida, pero es una mofa con propósito: la burla celebra las vidas de quienes la sobreviven. La burla también da cuenta de las existencias que el lenguaje ignora. Existe una diferencia entre burla ofensiva y burla necesaria, aunque la mayor parte del tiempo, la diferencia es mínima o simplemente no está. Pienso que este libro recorre un fino hilo entre ambas. A veces pienso que hay que ofender el status quo para lograr los grandes cambios. Ser una Malala, una Noxolo. Ser víctima y entender a fuerza de solidaridad. Ser victimario y comprender el daño que se ocasiona. Y escribir de ello para hacer visibles las fallas del orden. Y reírnos de todo para sobrevivir la hecatombe.

 

Burlesca más que un adjetivo, más que una actitud, es una postura de resistencia – Reseña de Yansy Sánchez (Cuba)

Burlesca en Cuba Foto de Zayra Taranto

Iris Alejandra Maldonado lee textos de Burlesca durante la presentación del libro en el Centro Cultural Dulce María Loynaz , dentro del marco de la XXIII Feria Internacional del Libro de La Habana, Cuba, en febrero de 2014. Foto por Zayra Taranto.

No un sustantivo, sino la calificación de algo o alguien que debemos
descubrir: Burlesca, así es su título (rara forma de nombrar) y el
reto al enfrentarnos a sus páginas. De Iris Alejandra Maldonado
(Mayaguez, 1979) su primer libro, y también los primeros ecos de su
impronta literaria traídos desde Puerto Rico.  Valga decir, la conocí
en La Habana, era 19 de febrero de  2014 en el marco de la Feria
Internacional del Libro. Después de su lectura, agotados los
ejemplares del libro, valga decir, tuve que conformarme con la versión
digital. Burlesca, ediciones Aguadulce, Bayamón, Puerto Rico,
comenzaba así: cuatro paredes/ barrotes de piel/ una fosa king size /
sigue siendo mi cama.

El cuerpo en tres partes, culmina con: “Estudio legal de mariposas”;
en un segundo momento: “Un retrato familiar”, e inicia sección con lo
que suponemos homónimo al título del cuaderno (Burlesca). Unos cuatro
poemas donde la autora, no solo indicará el espíritu de su libro, sino
el minuto en que comienza insinuarse. Tenemos un sujeto que dialoga
consigo, escarba en su memoria instantes que definieron luego su
destino. Presenta su postura ética ante la vida, ante la prolongación
de la vida: la misma muerte. Hay en su libro un símbolo que arrastra:
las cicatrices; hay en su vida todos los porqués que devuelven a estas
páginas una inmanencia tal que nos parece palparlas, las cicatrices digo, en el libro, en su cuerpo.

“El mismo poema”, texto segundo del cuaderno, nos sugiere una
recurrencia, un círculo, algo que vuelve una y otra vez, acaso atado a
ella como un cuerpo de muerte, un álter ego quizás, encontrado quién
sabe si en otra persona, o más bien una pesadilla a la que ella define
en algún momento como el espejo,  y así dice: seamos dos los cortados/
te nombro espejo/ y no sé por cuánto/ buscaré en tus ojos/ a mi
asesino.
En “Numerario de una mesalina” la autora logra situar una escala
valores, senilidades, particularidades de un sujeto lírico mujer que
se distingue. Hay una historia que se vuelve sobre sí y no le deja ser
otra, le impide concebir otra mirada y cito: Mesalina/ virginidad
fingida a cambio de una rosa de papel. Según dijo sensibilidad, el
sacrificio también ocupa otra parte en su cuerpo. Afirma: Hay que
estar bien borracha para escalar/ a veces. Esa realidad, representada
define límites donde no llega el vértigo, es una actitud asumida con
seguridad, como una labor necesaria, como parte del juego.
Conocedor el sujeto hablante de las miserias humanas, sus
limitaciones, se aprovecha con la aridez y suntuosidad que lleva la
seducción y por las claras nos dice: una mamada es menos íntima que un
beso/ sin embargo, los hombres se enamoran si tragas. Mal parados en
su ideación, los hombres son víctimas de sus reflejos, de su lado
animal. Abaratada la imagen de la masculinidad, llegan a ser
denigrantes, desde su mirada, sus opciones para alcanzar el amor;
estos, tan torpes, desconocen las rutas de acceso a una mujer,
incluso, la de una mesalina que, dicho sea de paso, también se enamora
-explica- si se le escapa un suspiro al abrir los ojos después de la
prisión de unos labios. Otra vez la sensibilidad femenina, otra vez la
insoslayable pretensión de ser amadas. El oficio del amor, no
esteriliza demasiado. ¿Se enamora una mesalina? mesalina quiere un
hombre/ uno que sea todos  y ser puta de él/ puta bien puta/ nunca
cortesana de mandarín.
Este texto, unido a “Estatua”, descubren una especie de vía crucis o
manual para un peregrino que se aventura. Vía crucis digo, en lo que
el Tal debe exponerse cicatriz bajo cicatriz; cicatriz tras cicatriz,
para llegar al alma, al corazón de un sujeto que parece encarnado,
bien al fondo, protegido por una especie de coraza sedimentaria.
Aliciente o descontento para aquel, son sus palabras que, por colofón
aseguran como una profecía, su tercera herida, el sitio donde ella se
entrega.
Como breviario es “un retrato familiar”. Hay un amor en la foto; está
el padre, la madre; su hermana Laura; está ella misma de varias
formas, varios textos: “mujer”, “el precio de mi sangre”,
“peregrina”. En este pliego también persisten las cicatrices. Dúctil y
condicionada ante la familia, la erige como lo más sagrado. Es ella en
este caso quien cede; ella quién descubre la significancia familiar y
decide plegarse, mantener un equilibrio o acaso censurarse en pos de
él. Todo ello implica un sacrificio.  Demuestro:
mi hermana sugirió que al ella tener 25 años podría parirme/
entonces    mi hermana sería mi madre y yo su hija/ no quise perder a mi
hermana/ así que en las noches comencé a investigar cuánta sangre se
necesita para parir una criatura/ nunca supe/ y derramé toda la que
pude.
En “padre” dice:
una vez quise ser/ lo que mi padre/ quiso que fuera/ amo a mi padre/
me esclavicé.
Quizás por las torpezas comentadas en “numerario de una mesalina”,  el
diálogo con el amor es diferente, pareciera forjarse aquí alguna
cicatriz. Mantiene una actitud escéptica y pragmática, reservada solo
a la instancia epidérmica: no arriesga más allá de la experiencia
sexual. Dice:   el sacrificio/ es un bolero desgastado/ (…)/ no creo
en la buena suerte/ creo en la mano derecha que seduce mi espalda
baja/ e intenta amarrarme/a un cuerpo de hombre despreocupado.
El momento de mayor dilucidación se gesta en “estudio legal de
mariposas”. Sesión montada bajo la gran analogía mujer/mariposa.
Mariposa indicio de fragilidad, fragilidad indicio de peligro. La
autora reflexiona sobre la relación contenido/forma. En su campo
asociativo, fragilidad no va con inocencia, antes, pareciera aquella
el motivo de la astucia, la perspicacia, los sentidos. Armas que
enarbola bajo el concepto mariposa. Desmintiendo a Cratilo en el
texto: “el nombre no hace la cosa”, se apoya en la escena donde una
oruga, la de Alicia, fumaba, -exhaló aros de humo- dice y concluye
sugiriendo que la Oruga preexistía, contribuyendo de esta forma al
dicho popular: cuanto tú ibas… (yo venía).
Bajo la misma cuerda, “sustancia versus forma” vuelve a oponerse al
concepto de Cratilo. Habla de las mariposas, la belleza de sus alas
como muestra de libertad, no una libertad asociada por indicio, sino
granjeada por la astucia y cito: guarda su corazón y respira en el
abdomen. La imagen, ya recurrente, es muestra de contención, de la
mujer que se esconde, que disimula, que no expone sentimiento alguno.
Todo indicio de senilidad  es el fracaso, la esclavitud, la sumisión.
Advierte en tal ejercicio, el éxito. La Belleza libre y toxica es uno
de los argumentos que sustenta lo burlesco. La necesidad de
resguardarse puede encubrir, incluso, una ambición de venganza.
En el texto “legítima defensa o síndrome de la mujer maltratada (ahora
modificaré a mi antojo la defensa a levantarse y diré: síndrome de la
mujer libre)” queda despejada toda duda al respecto. Se alienta una
postura feminista radical, no conciliatoria, ni de equilibrio, sino
una especie de desquite donde no hay empates. Habiendo recuperado
estatura social  e incómoda por imaginario machista, se describe a sí
misma  como  una oruga: frágil larva que se arrastra; pero que,/ una
vez fuera de la crisálida expandió su venganza.
En “Después del tajo”, uno de los textos quizás más cercanos a lo
prosaico, la autora encuentra la forma pertinente  para desahogarse.
Narra, a modo de noticia, distintas muertes de mujeres, mayormente por
manos de hombres o de otra mujer-hombre. Este cuaderno no es nacido a
priori. Tantos sentimientos encajonados, trompeteando por escapar a
una contra el mundo, son reflejos de la realidad que ha tocado la
carne de la autora. Las cicatrices dialogan con la sociedad hostil que
se empeña en continuar zanjando. Lleva tales cicatrices la autora y,
desde Burlesca se hace bocera de una posición de combate. Asumir una
postura desde el desconsuelo, entiende ella, no resuelve el problema,
asumirla desde la visión contestataria, burlesca, sabe que tampoco;
pero logra con ello redimensionar la imagen de la mujer, aunque
después de todo persista la pregunta: ¿cicatrizarán las heridas/aun
estando varios metros bajo tierra?
Burlesca más que un adjetivo, más que una actitud, es una postura de
resistencia, más que una risa es un grito aterrador de alguien que se
sobrepone, paso tras paso, cicatriz tras cicatriz, que no pretende
resignarse. Es la pretensión de ir todo el tiempo en contra del dolor,
de no pasar como un lugar común en el escenario de la vida. Es el
desquite sangriento con los días, las circunstancias. Es la sensación
más cercana al desafío.

-Yansy Sanchez (poeta cubano)

Burlesca de Iris Alejandra Maldonado se presenta en la XXIII Feria Internacional del libro de La Habana, Cuba

23 Feria del libro de La Habana 2014

XXIII Feria Internacional del libro de La Habana, Cuba

Centro Cultural Dulce María Loynaz (19 y E, El Vedado)

sábado, 22 de febrero de 2014 | 9:00 a.m. Presentaciones y lecturas: “Literatura puertorriqueña actual”: Ciencia imperfecta, Janette Becerra (Instituto de Cultura Puertorriqueña), Restos de lumbre y despedida. Xavier Valcárcel de Jesús (Erizo Editorial); El eco de las formas, Nicole Delgado (Erizo Editorial); Wéilsong, Ultramar, Rubén Ramos Colón (Atarraya Cartonera); 400 nuevos soles, Tegucigalpa, Cindy Jiménez-Vera (Atarraya Cartonera, Erizo Editorial); Rubén Rolando Solla Soriano (publicación de autor); Prosac, Dosis, Mayda Colón (Art Nation); Hemisferio de la sombra; Burlesca, Iris Alejandra Maldonado (Ediciones Aguadulce); Fortaleza, José Borges Bonilla. Moderador: Urayoán Noel.

Otras lecturas de Iris Alejandra Maldonado en la XXIII Feria Internacional del libro de la Habana, Cuba:

martes, 18 de febrero de 2014 | 5:00-7.00 p.m.

Pabellón Cuba (23 y N, Vedado)

Descarga de trova y poesía en La Pérgola: Melissa Ghezzi (Perú), Irina Henríquez, Ana Quintero Zuluaga, Fernando Vargas Valencia (Colombia), Iris Alejandra Maldonado (Puerto Rico), Daniel Centeno, Sinahí Peña (Venezuela), Lázaro Castillo, Clara Lecuona Varela, Javier L. Mora, Gizet Portuondo, Roberto Viña, Sinecio Verdecia, Rafael Carballosa, Josúe Pérez, Erián Peña, YeinierAguilera.Trovador: Frank Martínez (Cuba).

 

sábado, 22 de febrero de 2014 | 3:00 p.m.-5:00 p.m. 

Lecturas Compartidas

Hurón Azul (Uneac)

“Las dos alas, Cuba-Puerto Rico”. Urayoán Noel, Ángel A. Ruiz Laboy, Rafael Acevedo, Melanie Pérez, Rubén Ramos, Rubén R. Solla, Mayra Colón, Iris A. Maldonado, Ahmel Echevarría, Luis Yuseff, Yansy Sánchez, Yunier Riquenes, Oscar Cruz, Víctor Manuel Valido, Eilyn Lombard, Elaine Vilar, Ailín García, Daniel Zayas, Oscar Morffi, Armando Landa, Heriberto Machado, Sandra Aguilera, Osmel Almaguer, Maylan Álvarez, Lionel Valdivia, Diusmel Machado, Clara Lecuona Varela.