Yolanda Velázquez habla sobre ilustrar las portadas de la Biblioteca 17 de abril, nuestra colección de primeros libros de un poeta

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Crear imágenes desde la poesía en tiempos aciagos ha sido un ejercicio de resistencia en mi práctica artística, particularmente desde que tengo uso preciso del gesto dibujado y amor por las palabras. Mi trabajo de ilustración para Aguadulce comenzó como un intercambio de respeto y admiración por la poesía, el arte y la gesta solidaria. Lescuento sobre el libro de Iris Alejandro Maldonado que en su primera edición artesanal, titulada Burlesca, el poeta David Caleb Acevedo comenta sobre la misma como un detente a la muerte vestida de burla. Durante la década de mis jóvenes 20 en la ciudad de México trabajé un proyectomultidisciplinario basado en la concepción de la muerte desde tiempos prehispánicos. En ese entonces el tema de la muerte se transmutó en cientos de máscaras y calaveras para un espectáculo llamado “La burla sonriente” , estudiar de cerca está dualidad de cierta manera me preparó para recibir el poemario de Maldonado y enfrentarme a ese duelo de palabras convertidas en conjuros para recuperar la sonrisa. Este juego de máscaras con la muerte me otorgó el lenguaje para ilustrar la poesía de Iris y ahora por segunda vez en una nueva edición titulada “El Abismo silba una canción de vaqueros”. En esta ocasión y 5 años después de mi primera ilustración para su poemario, hablamos sobre es el mismo libro, más bello, más dispuesto a dejarme ver otras imágenenes. Unos días antes de que comenzara a trabajar en esta portada participé en una manifestación performancefrente a la oficina de la procuradora de la mujer para denunciar los feminicidios que ya se convertian en una emergencia nacional. Volver a leer este poemario por esos días me caló hasta los huesos y me marcó de otras maneras. Mi dibujo para la portada no podía tomar otra forma que no fuera la de burlar las heridas y suturar, una aguja hilvanada cayendo en en el vacío, dejando remiendos que son mis manos cuando cocen junto a un grupo de mujeres una nueva conciencia solidaria, a veces cantando y a veces conspirando en cada cada puntada de sororidad. 

Por otro lado Ilustrar el libro de Alex Maldonado Lizardi fué una visión, una catarsis. Luego de leer detenidamente sus textos, agua y fuego debían abrazar este libro. Mi lectura para llegar a la imágen de la portada de “Que más puede la Tierra”se reveló desde su título. Aún recuerdo de mi lecturaimágenes apocalípticas de un paisaje desbastado donde Lizardi insiste en mirar y ver la belleza de la entropía. Haber sido testigo de la furia de un huracán me otorgó la visión para entender a profundidad telúrica estos poemas.  El desastre, a la distancia y sobre el horizonte, tomó en mis manos forma de pez con su cola en llamas navegando en un fondo azul.Animales, huesos, cielo, principio y fin me remitieron al origen de la vida desde el agua que rodea a una isla hecha de fuego. Miro el resultado de la portada que nació para este libro, una gesta entre poesía, edición, diseño, esa sensibilidad que queda en la piel después de una tormenta, la creación de una pequeña pecera de bolsillo llena de vida en mi lista de grandes proyectos.

Trabajar con Cindy para Aguadulce es un honor, ver crecer está editorial independiente y crecer como artista junto a ella es de gran orgullo y responsabilidad para mí, por la seriedad y el compromiso de su fundadora y de los poetas, editores y artistas que conforman este proyecto que alimenta mis días y me acompaña en cada trazo que mis manos dibujan. Deseo agradecer a Cindy, Iris y Alex por confiar en mi lenguaje como extensión de sus palabras, por creer y ser testigos de que la poesía nos salva de los abismos y de las incertidumbres de la tierra.

Yolanda Velázquez -Velez

Librería Mágica

Rio Piedras, Puerto Rico

17 de enero de 2019